Con mi anterior pareja pasó lo mismo: compramos una caja de condones y en cuestión de unas semanas estaba vacía cuando nosotros solo habíamos usado cuatro, se lo dije muy claramente y me contestó que le daba a sus amigos. Me enfadé con sus amigos por gorrones porque sinceramente, eran unos caraduras para todo. Y al final resulta que yo tenía más cuernos que un rebaño de cabras. Ten cuidado.