Tú eres una adulta que puede tomar sus propias decisiones, al igual que tus padres toman las suyas. Si ellos no quieren, no pueden, no saben, marcarle límites es SU problema. Al final la señora es mayor y se consolarán con que pronto va a morir, pero mientras ella vive, vosotros estáis amargados porque así lo habéis decidido.