Hoy en día para mucha gente, el mundo de la bici es puro postureo.
Excepto en algunos momentos siempre he tenido bici. La más cara me la compré hace medio año, y me costó 300 pavos. Unas veces he tenido compradas, otras veces de amigos que no las querían.
Me gusta la bici, siempre la he usado estuviese o no de moda. Pero nunca se me ocurriría gastarme un pastón. Porque lo que hay que tener son cero complejos, ganas de disfrutar y piernas.