Bueno, yo es que no entiendo como tú cabeza no le ha hecho ya una cruz a ese hombre.
Yo es que soy igual que tú, si me llego a pillar por alguien, me cuesta horrores sacármelo de la cabeza. La única manera de sacármelos de la cabeza, es que me hagan una putada en la cara. Y la putada ya te la ha hecho, liándose con otra en tu cara. Piensa solo en eso, piensa en ese momento en el que lo viste liarse con otra, verás como tú cabeza cambia el chip, y te va a ser muy fácil sacártelo de la cabeza. No vas a sufrir por él, ni por pensar en eso, no te preocupes. Pero esas cosas son las que te ayudan a darte cuenta de que cuando dice una cosa, y hace otra, es que vale más lo que hace, que lo que dice. Porque por hablar, todos sabemos hablar y adornar las cosas.