Yo soy maestra de Infantil, y soy del bando que odio los finales de curso, por los regalos precisamente. Me muero de la vergüenza, porque estoy haciendo mi trabajo, no quiero regalos por ello. Sin embargo, tengo carpetas llenas con dibujos que me han hecho los niños, porque es algo que sale de ellos. Sé que se pueden sentir agradecidos, sólo intento comportarme con ellos igual que me gustaría que traten a mis hijos en sus clases.