Critican por criticar. Si estuvieras trabajando, te dirían que eres mala madre porque no te ocupas de tu hijo. Y si no estás trabajando, te dirán que eres una mantenida. El caso es criticar sea cual sea la situación que tengas. O les pones firmes tú o esa familia te come, y más si tu marido es un pasota y encima no se encarga del 50% de lo que le corresponde con las tareas del hogar y vuestro niño.