Me parto con la organización de Herime… qué lista! O sea que tu novio paga la casa y los gastos y todo, mientras tú te ahorras todo tu sueldo calentito en tu cuenta, pero al pobre chaval le dices que esos ahorros tuyos de tu cuenta en realidad son de ambos, y se queda tan contento. Espero que no rompáis nunca, porque el pobre se puede quedar con una mano delante y otra detrás después de haberte mantenido todo el tiempo.