Yo tuve un ex así. Mentía tantas veces y con tonterías también que hasta él mismo se las creía y me hacía creermelas yo también. Por ejemplo: donde has ido a sacar al perro? Y decirme un sitio y enterarme por alguien que estuvo en otro sitio. Que necesidad hay en mentir en eso? Incluso mentirme en cosas que visto yo con mis ojos. Un mentiroso patológico. O luz de gas.
La final conseguí salir de ahí por qué las mentiras continuadas al final te hacen pensar que estás loca siempre desconfiando…
De verdad, no compensa vivir así intranquila por no saber si es verdad o mentira.
Un abrazo