Qué manía tenemos en este país con todo a nombre de los dos. Que el piso esté a nombre de uno no significa que el día de mañana el otro se quede en la calle, pues con el dinero que no está dedicando a ese piso puede tener unos ahorros o invertir en lo que quiera. Y no habrá pocas parejas de piso conjunto que se separan y han tenido que malvender deprisa y corriendo para repartirse el dinero… Por no hablar de que el piso se asigne en el divorcio a quien se quede con los hijos y el otro tenga que seguir pagando la hipoteca sin vivir allí.
Por otro lado, el respeto que esperas de tu pareja incluye que respete tus bienes. Una cosa es ayudarse mutuamente y otra aprovecharse.