Mucha paciencia y hacerte de hierro. Tienes cuatro años de experiencia, formación en lo tuyo, una posición de autoridad, sabes lo que estás haciendo y cómo es tu aula. Habrá críticas constructivas y otras no tanto, es inevitable en nuestro trabajo y más cuando todo el mundo opina de educación. Te encontrarás con familias que además van más a la defensiva y reactivos. Es lógico que se preocupen por lo suyo, pero la que mejor conoce su trabajo eres tú. Confía en tu trabajo y relativiza los comentarios que no te aportan o parten más de la frustración. No puedes controlar lo que piensa todo el mundo de ti, pero puedes estar segura de que trabajas con esos niños, te esfuerzas todo lo posible y pones tu corazón en la clase. Recuerda eso cuando te hagan malos comentarios o aprendelo en terapia como me pasó a mí. Y otra cosa que me dijo mi psicóloga: Intenta desconectar un rato todos los días. Los profes rumiamos mucho las cosas y nos llevamos trabajo a casa, dedica tiempo para ti y ponte una hora para bajar la persiana mental. Tienes que cuidarte y descansar para poder rendir.