Hola Luisy.
Aquí una gitana gordita.
Por circunstancias personales para mí la feria desde hace mucho ya no es lo que era y ya si voy no me visto de gitana. Pero si de algo sé es de ser gitana con barriga.
Tu fijate en la feria. No hay dos gitanas iguales, y eso es lo bonito. Las hay planas, las hay con curvas las hay canijas, gordas, cojas y hasta mancas y todas bailan sevillanas. Las hay con un tarje para cada día y otras que llevan con el mismo desde el 2000. Y no pasa nada.
Si se te marca la barriga y no te gusta, ponte el mantoncillo a la cintura, y baila como la que más.
Te has gastando un dinero en algo que te gusta, y si entras, es de tu talla. Que te dicen que te marca la barriga, di: «Si, es mi bolsillo de rebujito» Verás como ya no te dicen ni media.
Que no te pise nadie, a veces la familia intentando buscar un bien hacen mucho mal.
No vayas con ellas si no vas a estar cómoda. Vete con tus amigas y luce el traje. O tú sola a dar una vuelta y cuando te encuentres agusto allí, ya te reúnes con ellas.
Te ha cambiado el cuerpo vale. Pero no es motivo para venirte a bajo y mucho menos para que te castiguen por ello.
Hasta yo entiendo lo especial que esta feria y todas las recuperaciones de fiestas locales. Has sido dos años de pasarlo muy mal, algunos hemos esquivado la muerte otro la hemos sufrido muy de cerca…
No olvidemos lo importante de lo aprendido.
Ponte el traje juega con los mantones o mantoncillos verás como te vuelves a encontrar bonita. Y sal. Es tu cuerpo, es tu feria, son tus ganas y tú ilusión. No dejes que te las quiten.
Porque no tienen derecho, por muy hermanísimas o madre que sean