Siento q tengas q tener esos engendros por vecinos. Qué gente más mala, q no sólo lo dicen, sino q encima lo gritan con tu hijo delante. Contesta a próxima vez, si es q no puedes cambiar de acera para evitarles. Porq realmente lo suyo sería no cruzarles la palabra nunca más, pero si no es viable tener contestaciones a mano y nada más decirlas seguir tu camino sin mirar atrás:
«La que se tiene q cerrar la boca con cremallera eres tú, q nadie te ha pedido tu opinión». «Se ve q en tu casa no hay espejos». «Yo estaré gorda y eso se puede solucionar, pero ser mala persona no tiene arreglo»
Sobre todo porque tu hijo debe ver a su madre orgullosa de lo q está consiguiendo poco a poco, cada vez más segura de sí misma, no importa el físico que tenga, sin q nadie le mine la moral.
Un abrazo muy fuerte.