Cuánto más esperes, más difícil va a ser que vuelvas a trabajar a alguna vez. Nadie quiere contratar a una mujer mayor que solo trabajó de joven y ha pasado mil años en casa. Más allá de tu realización personal (que es necesaria), si un día quieres divorciarte, ¿qué? Vas a ser una mujer más atrapada porque no tiene un céntimo. Que no te coma la cabeza.