Si le preguntas con naturalidad no tiene por qué enfadarse. Yo dejé de ponerme la alianza de boda porque bajé de peso, y como se me salía me daba mucho miedo que se me perdiera. Como soy un despiste ni le comenté nada a mi marido, pero lógicamente se dio cuenta de que no la llevaba y me preguntó. Sin sospechas ni acusaciones, simplemente que le extrañaba. Se lo expliqué y ahí quedó la cosa.
Lo mejor es hablarlo y como te han dicho, la mejor forma de saber si hay algo raro detrás es si su reacción es enfadarse o acusarte de controladora.