Toda la vida exigiendo la igualdad para la crianza, y cuando por fin la tienes, entonces no nos gusta. Tú marido tiene tanto derecho como tú a opinar, y además lleva razón en que es la teta lo que crea el apego (no, no es el embarazo, muchos niños hacen apego con el padre o incluso con una madre adoptiva). Estáis los dos en plan infantil: él se empeña en la lactancia sustitutiva y tú te emperras en no sacarte la leche (si tu hijo se llena sólo con el pecho, entonces te es posible sacarte la leche, cógete un sacaleches eléctrico). Habéis entrado en un bucle en el que tú intentas aislarlo a él como padre y él intenta lo mismo.
El que me da pena es tu hijo, porque no estáis ninguno preparado para la paternidad.