A mí me hace una gracia loca lo de “es que mi madre quiere”. Y yo quiero misa cantada en latín los domingos pero me tengo que poner el Spotify. Los niños no están aquí para satisfacer los caprichos de nadie, incluidos los abuelos. Y tu familia tiene tanto derecho a disfrutar de tu hija como tu suegra.
Yo aún estoy embarazada pero mi suegra no ha aparecido por aquí en todo el embarazo, y sé que cuando la niña nazca va a pretender estar todo el día aquí metida con el mismo discurso, “es que yo quiero”. Pues tú querrás pero mi madre vive a dos mil kilómetros, ha venido más a verme que tú que vives a cinco minutos, y cuando venga a ver a la niña no hace falta adivinar a quién le voy a dar la prioridad. Con tu hermana es lo mismo, ella apenas puede ver a la niña porque vive lejos, tu suegra encima que está cerca lo único que hace es tocar las pelotas y encima tenéis que organizar vuestra vida en torno a ella porque es que “ella quiere”? Yo lo tengo claro, me iba a disfrutar del día con tu hija y tu familia, y si tu suegra tiene tanta urgencia y necesidad de verla que mueva el culo.