En mi opinión sí hay una parte instintiva un poco inexplicable. No digo que todo el mundo haya de sentirla, pero «racionalmente» como dices, es duro, es caro, fíjate qué mundo de mierda tenemos… Pero luego te hace ilusión, te parece algo misterioso, algo fascinante cómo funciona el cuerpo, el tuyo y el suyo, tu cuerpo ha formado una oreja perfecta, cada dedo con cada uña diminuta.
No niego por supuesto la socialización. Todo el mundo se alegra, todo el mundo lo adora. Los abuelos se pelean por cuidarle.