En mi caso, era un amigo de mi marido el que estaba empeñado en que yo me hiciera amiga de su mujer, y entre nosotras no había «feeling», salimos algunas veces a cenar o a tomar algo los 4 juntos, y bien, pero él pretendía que quedásemos las dos a tomar café, hacernos alguna visita, o ir de compras juntas, y no, eso nunca ocurrió, porque no nos apetecía.