«Castigar» es una manera de manipulación emocional. Nadie se merece que le ignoren ni le hagan sentir castigado por un error. Mi consejo es que le digas a tu novio lo siguiente:
– Cuando te enfadas y me dejas de hablar, me haces daño. Me siento castigada. O aprendemos a solucionar nuestros problemas hablando o se romperá la relación. (Y después haces una propuesta).
Si responde con más castigo, o echándote la culpa, ponte unas zapatillas de deporte y corre en dirección contraria.