Qué manía de empequeñecerse, de «conformarse con un besito y que se acuerde» o con que te haga un puto huevo frito o tenga la iniciativa de mover los huevos hasta el pueblo de al lado. Coño no, no eres rara, ni mala, ni materialista por pretender celebrar un aniversario, por querer una cena en condiciones cuando llegas de trabajar o porque te moleste que no se le ocurra ir de vacaciones contigo, ni por todo lo demás que cuentas.
Tú te esfuerzas, tú le preparas la comida, te ocupas de la casa en la que vive él, te acuerdas de vuestro aniversario y tienes iniciativa de hacer las cosas que él no, y si tú puedes, él también puede, lo que pasa que no le sale de ahí.
Haz caso de esto que estás sintiendo porque de verdad que te mereces mucho más que conformarte con lo mínimo y encima recibir aún menos.