En España la gente se cree con derecho de meterse en vidas ajenas, no entienden el derecho a la intimidad y a la dignidad. Sinceramente, tu tienes derecho a hacer lo que quieras, puede resvalarte y hacer como sino existieran, puedes enseñarle un dedo, puedes comportarte de forma grosera o incluso puedes soltar alguna frase para educarlos, plantearles tu comida en su cara, pegar un bocado y decir «qué bueno está esto, creo wue voy a comerme dos o tres más»… Pero hagas lo que hagas no te sientas mal porque los demás sean maleducados y maltratadores psicológicos. El problema lo tienen ellos, tu a lo tuyo, y sigue disfrutando de la vida.