Tanto prohibírselo, en cuanto pueda jugará al videojuego a escondidas.
Intenta no ser tan inflexible o tu hijo te va a acabar odiando. Veo fatal que le hayas tirado el peluche a la basura, por mucho que tampoco estuviese bien que tu cuñado se lo regalase.
Y, como dicen por ahí, deberías investigar de dónde ha sacado la afición por el muñeco ese.