Entiendo que las personas que viven al otro lado de la pared tienen un problema que no pueden controlar, no molestan voluntariamente. Se me ocurre que fueras a hablar con ellos y exponer el problema, ninguno podéis cambiar vuestra realidad así que quizás podáis adaptaros. Yo les propondría, por ejemplo, poner en la pared paneles de recubrimiento acústico, son muy baratos y absorben el sonido impidiendo que pase. Seguro que hablando y con comprensión llegáis a un acuerdo.
Ánimo!!