Suena a que el tema de la boda era un intento de recuperar la ilusión. Pero no te sientas culpable porque tanto si lo era como si no, una boda no arregla una relación que está mal (de hecho con el estrés de los preparativos hay muchas papeletas de que se acabe rompiendo) Si realmente lo notaba todo “desgastado” lo suyo es que se hubiera sentado a hablar contigo; las relaciones se arreglan solucionando los problemas de fondo, no poniendo parches como bodas o niños.
Ya que dices que parece que no hay expectativas de nada, no creo que tenga mucho sentido hablar con él.
Haz tu duelo, pega los cachitos rotos y cuando recuperes las fuerzas a seguir viviendo. No te sientas culpable ni estúpida cuando ni siquiera te dejaron saber qué había que arreglar. Mucha fuerza!