Por cierto yo hasta los treinta y dos no me terminé de dar cuenta del padre que tenía y hasta los treinta y cinco no lo hice de la madre que tenía. Ya no tengo trato con ellos y mi vida es más sencilla y agradable.
Con esto quiero decir que del maltrato de un progenitor (o de los dos) sí se sale aunque seamos adultos. Hay otras personas que han abierto los ojos más tarde y otras más pronto; nunca es tarde y siempre hace falta que sea cuanto antes mejor. El lavado de cerebro ten en cuenta que lo lleva de serie, ha crecido así, no es que no quiera verlo, es que no sabe mirar de otra forma. Te sugiero si no lo conoces que leas o veas sobre el mito de la caverna, de Platón, bastante ilustrativo sobre cómo funciona este proceso.