Me costó tres años, pero lo conseguí a fuerza de hacer calendarios con tareas. Y si no cumplía yo estaba demasiado cansada para tener ganas de sexo. Un chantaje sí, pero ahora el se ocupa de muchas cosas y yo de comodas plancha y compra. Cuando nació mi hija el ya tenía claro el fifty-fifty, pero costó. No te rindas, no hemos nacido para ser criadas de nadie.