A mi me pasó algo parecido hace años. Por suerte, pude encontrar a un buen colorista, que me arreglara, en la medida de lo posible, el estropicio que me hicieron.
La verdad, es una vergüenza que pasen estas cosas. Si tú pagas por un servicio, lo lógico es que se preocupen por hacer bien su trabajo y que te lo dejen en condiciones. Y si no saben hacerlo, pues que lo digan sinceramente para que puedas buscar otra opción y ya está. Lo peor de todo, es la actitud de altivez que desprenden después. Ve adelante con la reclamación si lo crees oportuno.
Después del último susto, lo que hago, antes de confiar en cualquier estilista, es mirar reseñas y/o imágenes. Y desde entonces, voy siempre al mismo. Me queda un poco lejos, pero al menos voy confiada. Te deseo suerte!