Hace muchos años, me pasó algo parecido. Fui a una peluquería que se suponía de confianza, a tintarme el pelo, y me lo hicieron amarillo pollo. Salí de allí llorando y horrorizada. No les pedí la hoja de reclamaciones, y les pagué, porque era muy joven y me pillaron de tonta. Me tocó ir a otro sitio a que me lo arreglasen, e incluso ellos pusieron el grito en el cielo al ver el estropicio. Si tienes tiempo, ves a otro sitio a que te lo arreglen antes de la boda, y la reclamación, por supuesto, ponla.