Además, si ni siquiera os habéis visto, no puedes saber si te gusta.
Es la situación típica en la que se idealiza a la otra persona y se crea una dependencia a la atención que te da.
Quieres pensar que te puede llegar a gustar. Quieres pensar que, por arte de magia, vais a estar uno al lado del otro y tendréis un futuro maravilloso. Estás alimentando unas expectativas que no son realistas, porque la realidad no pinta bien: no os conocéis y vivís en continentes diferentes.
Escribirte a diario no permite conocerle. Para conocerle tienes que compartir vivencias, positivas y negativas.
Cuanto más tiempo alargues la situación actual de escribiros mensajes, sentirás qué llevas más tiempo invertido y más te costará dejarlo.
Piensa en ti y en maneras de llenar el vacío que sientes. Sé realista.
Un abrazo y suerte.