Es más, añado que da la casualidad de que a una amiga mía hace años en el dentista que le estaba haciendo la ortodoncia, que era de un franquicia, le tocaban a veces dentistas distintos, pues ella tenía las mejillas bastante llenas, y una vez no conseguía una dentista «nueva» sacarle la muela, y le dijo «es que tienes la mejilla muy gorda», tuvo que volver otro día a que se la sacase otro.
Estos ya habían cobrado, y encima le echa la culpa a la paciente de que no sepa ni sacar una muela, quizás les cueste más trabajar cuando hay mas carne de por medio y por eso esta dentista estaba reticente, quizás sea gordófoba, el caso es que yo veo claro que no la ha atendido porque no le ha salido del papo y no por la silla.