Pues yo te envidio, Erika.
Ojalá tener esa intimidad tan bien entendida con alguien.
Las que la ponéis a caldo y santificais al novio, que llegó después en el tiempo, imagino que veis a las demás personas como amenazas todo el rato.
Pero la intimidad y las relaciones se pueden expandir y crecer en todos los niveles, no solo en el romántico, y si a alguien le crea inseguridad es cosa suya preguntarse porqué y trabajarlo.
Por cierto. Si se lo hubiera pedido a una amiga lesbiana, habría problema o el problema es el pene del amigo?
Espero sentada con palomitas a las que aseguren los cuernos que tengo y me tachen de «moderna de más».
De antemano os digo que vuestra actitud me da pereza, y que si fuéramos capaces de relacionarnos de manera más orgánica, sin ir por delante con celos ni dobles sentidos, nos sentiríamos mejor, más cuidados y más queridos.