Creo que poner una excusa es pan para hoy y hambre para mañana. Mi familia es igual, lo que yo haría es buscar un plan B, habla con una amiga por si puedes irte a tu casa alguna noche que la ansiedad te supere, saber que tienes la opción de refugio a mí me sirve para calmarme. Se lo difícil que es decir que no, y que te provoque ansiedad «hacer lo supuestamente correcto». Mi psicóloga me enseñó que a veces, perder ciertas batallas supone mayor paz mental que poner límites o decir que no. Respira, piensa que te genera más ansiedad, si decir que no, o aguantar una semana. Si decides aguantar, ponte actividades para salir y no olvides el plan B. Ánimo, es difícil pero tus sentimientos son válidos. Un abrazo