Y por esa razón yo me caso en octubre, en el propio juzgado y luego comida sólo con los familiares que celebramos la Navidad, es decir, los más cercanos de verdad,los que están ahí día a día.
Creo que a veces se le da demasiada importancia a las bodas, no sé, he visto amistades romperse por eso…
En fin, tienes derecho a invitar a quien quieras,pero tu novio también (la boda es de ambos, no sólo tuya) y creo que hacer eso sería poner en una compromiso a tu futuro marido con su mejor amigo y a saber si no se acaba rompiendo la amistad por un capricho, a la boda irá más gente, no sé…creo que mal empieza éste matrimonio.