No te preocupes mucho por eso. Cada persona es como es, y si pretendemos cambiarla se convierte en algo artificial y al final termina aburriéndonos hacer algo que no nos sale de adentro.
Estaría bien practicar algunas fantasías y juegos, donde se interpreten roles que hagan que nos lo pasemos bien. Y puede que así «exprese más su placer».
En mi caso siempre he sido muy poco expresiva y de gemir mucho, y con el paso del tiempo y también a pesar de la rutina con mi marido, ahora gimo muchísimo más que antes. Pero gustarme en el fondo siempre me ha gustado oírle a él.