Ni caso a los comentarios de las rancias amargadas. Buscas ideas, yo te diría que lo atases a la cama le vendes los ojos, le acaricies y luego le digas al oído: «Hoy vas a ser tú una estrellita de mar». Y juegues con el con todo lo quw se te ocurra, frío, calor, plumas, aceites, masajes, oral y una buena cabalgada. Yiha!