A ver, porque sea marroquí no creo que haya problema. El problema es que sea musulmán practicante, y su nivel de «compromiso» con la religión.
Por mis orígenes he tenido bastante contacto con musulmanes y musulmanas, y no es racismo, es obviedad: tienen una cultura distinta, una forma de pensar marcada que diferencia entre hombres y mujeres. Y a las occidentales nos consideran una especie de «infieles» con las que divertirse. Luego se casan con una de las suyas, claro. Y siempre hay excepciones.
De todas maneras siempre hay que tener cuidado cuando se conoce a alguien y tienes la sensación de que algo «chirría». Ya sea español o de la Conchinchina.