Yo creo que hay una línea entre ver porno (por muy adicto que se sea y mucho que se vea) y tener conversaciones guarras con otra mujer (por muy lejos que esté), y esto último no está justificado por ninguna adicción y es una infidelidad.
Por mi parte creo que no sería capaz de perdonarlo y menos aún de olvidarlo, pero nunca digas nunca.