Te entiendo muchísimo.
Tener personas con enfermedades mentales en la familia (porque imagino que algo tiene, sino no haría lo que hace) es un infierno.
Una cosa que me ha ayudado un montón a mí es una técnica que se llama «La piedra gris». Se usa precisamente para casos en los que hay un abuso y la víctima no puede alejarse por cualquier motivo (el cuidado de una persona común, por ejemplo). Consiste en responder de forma corta, sin mostrar ninguna reacción emocional, sin entrar al juego (aunque por dentro te lo estés pasando fatal). Te puedo prometer de primera mano que funciona, el abusador hace un contrataque inicial pero luego de eso pierde el interés.
Por lo demás, es poner límites pero a lo bestia con todo aquello que puedas hacer sin que se perjudique el factor común (o sea, tu madre): bloquear su número, no coger ninguna llamada ni oír ningún audio, no ir si sabes que va a estar él ahí, evitar eventos si le incluyen (por ejemplo, celebrar tú el cumpleaños con tu madre otro día distinto)… en definitiva, poner todos los límites posibles. No sólo te estarás ayudando a ti misma porque vivirás más tranquila, sino que al no alimentar el «fuego» que estás personas traen, el entorno no se incendia tanto, y por ende, hasta tu madre vivirá más tranquila seguramente.
Si me necesitas puedes responderme a este comentario y te paso mi contacto por si en cualquier momento quieres tener alguien con quien hablar de esto.
Se sale de ahí, te lo prometo.