La casa podría ser de su hijo y no tienen derecho a entrar en su casa así. Mi marido y yo vivimos en una casa que es mía y siempre digo nuestra casa, es de ambos aunque la propiedad sea mía. Eso no quita para que te priven de tu derecho a la intimidad. Deberían estar avergonzados vamos. Cambia la cerradura y déjaselo claro