Hola bonita! Yo lo primero que te diría es que la cabeza es muy traicionera. Si le pasó un par de veces puede que ya vaya con el miedo a que le vuelva a pasar y por eso siga pasándole.
Por otro lado, creo que justamente por el momento de tensión que supone, no es algo para hablar en profundidad ni durante ni justo después del sexo. No sé qué nivel de confianza tenéis, quizás mientras coméis no sea la opción más adecuada. Hay veces que sin darnos cuenta descuidamos la relación, ¿No tenéis ratos en pareja de tomaros algo y charlar? Estaría bien que tomaráis por costumbre una tarde a la semana, el viernes o el sábado por ejemplo, y que sea para vosotros. Para tomaros algo, poner música y hablar. La semana que no necesitéis hablar de nada pues habláis de banalidades, pero la semana que a alguno de los dos le preocupe algo, tendréis un espacio tranquilo en el que poder expresaros sabiendo que tenéis la plena atención de vuestra pareja. A mi chico y a mí eso nos ha funcionado siempre muy bien, cada pareja tiene que buscar sus fórmulas.
También decirte que a veces no hace falta esperar a que haya un gran problema para acudir al médico, al psicólogo o al sexólogo. Si algo no va como siempre y os preocupa, ya es momento de ir, no hay que esperar a que la bola se haga más grande.
Espero que podáis solucionarlo y salgáis de este bache más fuertes. Un abrazo enorme!