Yo no pienso que sea algo raro. Organizar una boda es algo realmente extenuante, y qué quieres que te diga, mejor vivir la fiesta cómo invitado que cómo novi@.
Yo me casé a mediados de junio, estando embarazada, casi llegando al 3er trimestre.
Habíamos decidido cargar con la organización y preparación del evento, así que llegamos al altar sin apenas haber dormido ni comido en semanas.
Incluso pensamos en dormir en habitaciones separadas por «tradición» y al final caímos tan rendidos que ni nos preocupamos de que estábamos en la misma cama ( teniendo una habitación de novios preciosa a escasos metros ).
Y que decir que, tras la boda, básicamente perdí a mi marido. Yo creo que no pudimos pasar algo de tiempo de calidad como marido y mujer hasta que finalmente subimos a la habitación, donde acabamos durmiendonos pocos minutos después.
Yo también pensaba que estando en un lugar tan bonito y romántico habría tema, pero la realidad era que apenas podíamos ya con el cansancio. Yo… que había imaginado cómo lo empotraria en diversos lugares… JAJAJAJAJAJA
Al dia siguiente y durante la luna de miel pudimos aprovechar algo más, pero porque decidimos que después de tremenda paliza ibamos a descansar todo lo posible. Y, aunque así, hubo días de sequía. Y mas ahora entre calor y embarazo…
Tómatelo con calma. Han pasado muy poquitos días y es normal que todavía estéis poniendo nuevamente ennorden vuestras vidas. Creo que la mayoría tenemos esa sensación las primeras semanas. Verás cómo connel tiempo todo vuelve a su sitio