Creo que debemos aprender a diferenciar entre fantasía y deseo. Fantasía es algo que te excita en el pensamiento pero que en la práctica por x motivos no, por ejemplo tu caso. Y el deseo es una fantasía que si te gustaría llevar a cabo y con la que te sentirías cómoda realizándola. Quedando esto claro no es malo fantasear y tenemos que aprender a juzgarnos menos que no hacemos daño a nadie.