Hola!! Pues para mí no es el cochecito en sí, los accidentes ocurren y las cosas se rompen, sí, pero considero que tenemos que intentar «arreglarlo» cuando lo hacemos mal. Es decir, rompo tu cochecito y no sólo te pido perdón, sino que intento reponer tu cochecito, con uno nuevo o lo reparo o te regalo un juguete mío. Eso es enseñanza de vida. Hay que cuidar las cosas y valorarlas, porque ese cochecito de hoy, mañana ese el coche de otra persona, o su corazón. Si enseñamos que nada importa y que el valor de las cosas se basa sólo en su precio, tendremos una sociedad tan asquerosa como esta =D