Muchacha, muchas hemos estado en relaciones de mierda y hemos salido. Si las demás pueden, tú también. Déjalo ya. Piensa en que lo tienes más fácil ahora: no viven juntos, ni hay papeles ni críos de por medio y tienes trabajo. Aquí hay un porrón de historias de chicas que han salido de peores situaciones.
Que esté en tu mismo trabajo y lo veas fijo se soluciona de una forma para que no tengas ganas de volver con él: odíalo. No digo que le guardes rencor toda tu vida pero debes recordar todas las veces que te hizo sentir pequeña y de la rabia mandarlo a tomar por viento. Ahora necesitas odiarlo, lo digo en serio, si no pasas por una fase de rabia (y encima lo ves todos los días) no te desenganchas ni para atrás.