Si hija, conozco bien esa sensación, los padres siempre andan presionando por detrás para que les dejes el juguete una noche (puñetera manía tienen con el que se quede a dormir). Y pasa su capricho por encima de las necesidades del niño y de las tuyas. Eso es directamente asqueroso. Yo lo que hice en su día en la mismísima situación, es ir al coñazo de la ceremonia (por supuesto con mi hija) e irme luego a casa.