Nadie es inmune a la tentación. Tienes una necesidad no satisfecha y has estado a poco de caer en la tentación. Tienes que hablar con tu marido y decirle que tanto tiempo sin nada de nada no puede ser. Podéis tratar de innovar un poco, ir a un sexshop y comprar algunas cosas. Si no funciona entonces es hora de ir a terapia de pareja o a un sexólogo.