Con 18 años mi madre me llevó a mi primera revisión ginecológica, mentí al médico diciendo que era virgen porque me preguntaron delante de ella. Mi madre pensaba que era virgen, tras 15 años de colegio de monjas femenino en el que sacaba buenas notas. Seguro que mi madre pensaba que yo no era una “despendolada”, pero perdí la virginidad a los 15.
La charla la tienes que tener con tu hija, esa charla de educación sexual y ofrecerle tú los condones (si, si, las chicas enervamos hacernos responsables de los preservativos también). Los calentones a esas edades son muy malos y a los chicos les gusta demasiado hacerlo a pelo y contar excusas. Que otra madre se preocupe no soslaya tu autoridad, simplemente suma.