Tú culpabilidad cero y cabeza alta. De hecho, podrías abordar directamente a la jefa. Decirle, lo siento, es un tema personal, y cascarle todo lo que ha pasado. A tu compañero no le debes nada. Depende del miedo que te den las consecuencias, pero en un mundo ideal, esa señora no te despediría, te daría las gracias. (Ya sé que no vivimos en un mundo ideal). Suerte.