Me alegro de leer que recapacitaste. Yo creo que el error fue un malentendido (tu marido dio por hecho que todos pagarían, ellos dieron por hecho que era una invitación). Y entiendo que para ti supusiera un esfuerzo estar allí cuando no estás pasando un buen momento, pero creo, como el resto, que tu marido lo hizo con toda su ilusión para animarte y es muy bonito. El dinero ya está perdido así que lo mejor es quedarse con esas sensaciones de sentirse querida y cuidada :)