Con todo el respeto del mundo, pero sois los padres los que nos arruináis la vida a lxs hijxs con estas mierdas.
Para mi desgracia yo también fuí una niña superdotada de las de «nada preocupante». Mis padres esa parte no la entendieron y me tuvieron toda la infancia metiéndome presión porqué debía hacer todo perfecto, siempre tenía que ser la mejor, destacar…
Hasta que a los 16 no pude más con la presión y me metí en líos de drogas para evadirme de sus expectativas.
Mi consejo, olvida lo que en su día le dijeron, no somos un número de CI, somos personas, a menudo personitas sometidas a grandes presiones por una etiqueta de mierda.
Lleva a tu hijo a un buen psicologo y olvídate de la pegatina de hijo superdotado del coche. No es una máquina, es una persona.